NDP150 llegó a RAStudio como un plano municipal aprobado. La obra iba a comenzar, pero la vivienda necesitaba comunicarse mucho antes de estar terminada. Entre la documentación y la imagen final todavía faltaban decisiones de atmósfera, materialidad y uso.

Completar sin alterar
La tarea fue interpretar lo aprobado y completar aquello que el plano no definía: relaciones visuales, mobiliario, texturas, iluminación y carácter. Cada decisión debía ser coherente con una vivienda que ya estaba entrando en construcción.

La representación puede hacer visible una obra antes de que exista, sin prometer algo que el proyecto no puede cumplir.
Comunicar con precisión
Las imágenes se convirtieron en material comercial, pero también en una herramienta para alinear expectativas. Anticipar la vivienda permitió hablar de ella con mayor claridad durante la construcción.
